
El loco de las rastas: caos y agroecología con Alfredo Dolce
En este camino, Carpincho de la Huerta encuentra un espejo, donde verá su reflejo por primer vez en mucho tiempo.
Toca entrevistar al Dolce, el loco de las rastas, el que ve cosas donde no hay y anda buscando su lugar en el mundo hace un rato largo.
Un agroecológico raro, de esos que comen hamburguesas y rara vez alguna ensalada, toman Coca Cola y les da lo mismo muchas cosas que para los fanáticos son un NO rotundo… pero que saben dónde están las cosas importantes por las cuales luchar.
En esta entrevista vas a encontrar algunos conceptos compartibles, otros quizás no tanto, pero seguro que vas a ver que detrás de todo hay un plan. Desorganizado, pero plan al fin.
Pobre Carpincho, complicado hilvanar esto:
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¿Quién es Alfredo Dolce?
Mi nombre es Alfredo Dolce.
He sido y soy muchas cosas:
Rebelde, soñador, emprendedor compulsivo entre otras, pero en realidad y principalmente me considero padre, hijo y compañero.
Busco ser una buena persona, tomar decisiones justas y eso me ha llevado muchas veces a ser defensor de causas perdidas y de otras que parecen perdidas pero no lo son. En relación a la Agroecología, soy una persona que sabe poco de lo rural pero que entiende mucho de la importancia de promoverla a las generaciones futuras y las actuales. Hace unos años, después de muchos errores y equivocaciones, casi sin darme cuenta asumí un compromiso autoimpuesto referido a mis hijos, el cual implica mostrar con hechos lo que se pregona a los cuatro vientos. En la agroecología encontré una lucha que me permite cumplir tanto con mis necesidades personales como con este último objetivo.
Creo que encontrar una batalla acorde con lo que uno ha logrado ser en su vida es algo importante cuando se alcanza cierta edad y se tienen hijos que lo miran a uno para moldear su personalidad.
La experiencia en unas cuantas actividades y el relacionamiento que permite el vivir en un país como Uruguay, donde si uno quiere puede conocer desde personas normales hasta presidentes, pasando por empresarios, docentes y lo que se le ocurra, me dio la posibilidad de emprender esta locura que es El Mecenas. Luego el propio emprendimiento ha hecho que se arrimen personas que aportan conocimiento, experiencia y otros aderezos. Eso me deja en un rol de articulador.
Luego de todo esto, creo que puedo decir que soy eso. Un articulador.
Encontrar una batalla acorde con lo que uno ha logrado ser en su vida es algo importante cuando se alcanza cierta edad y se tienen hijos
¿Qué opinas de la Agroecología?
Yo opino que la Agroecología es algo sumamente importante, no solamente para el presente sino para el futuro.
Es una práctica que se viene perdiendo en función de los intereses económicos de algunos y de un sistema que es muchas veces muy permisivo para la aplicación de químicos y demás pero no contempla los requisitos económicos de los productores y las consecuencias en salud de los consumidores.
Producir de manera sana alimentos entiendo que es la manera de lograr menos enfermedades y mayor plenitud en las personas.
¿Cuál es tu historia con la Agroecología?
Llego a la Agroecología gracias a un amigo, Carlos Pagani, con el cual gestionamos una chacra de naranjas en la zona de Chapicuy durante un par de años. Cuando salía de la chacra de Carlos para volver a Paysandú muchas veces pasaba por una chacra abandonada que tenía unos invernaderos que me llamaban la atención y por la cual poco a poco fui interesándome para saber su historia. Cuando supe su pasado, me di cuenta que quería hacer algo ahí, aunque sin saber del todo qué hacer.
La manera de ganar esta tremenda batalla, de manera silenciosa y sin dar lugar a que nos combatan es a través de la educación: enseñando a los niños
Cuando después de muchas vueltas logré iniciar el proyecto, lo hice contratando a una bióloga mexicana y su compañero, Jatziry Gracian Y Felipe Cruz, quienes durante un año y medio estuvieron mostrando todos sus saberes y enseñándonos acerca de su estilo de Agroecología.
Cuando vino Jatziry me di cuenta de que la Agroecología, si bien en ciertos aspectos era igual en todos lados, también existían diferencias, ya que la tierra no es igual en todos los lugares, temperatura, etc
Así que se me ocurrió que sería importante buscar demostrar todos los supuestos agroecológicos. Esto es probar lo que funciona en un lugar para ver si funciona en otro. Así, una cosa llevó a la otra y cuando el proyecto tomó forma, incluía educación, experimentación, ayuda, etc.
¿Qué desafíos y oportunidades identificas hoy y a futuro en referencia a la Agreocologia?
Como desafío principal está el lograr equiparar los precios de venta final de los productos agrícolas agroecológicos en relación a los mal denominados convencionales, que son los que los últimos 70 años vienen avanzando. Los que usan químicos.
Obviamente un producto orgánico requiere mayor mano de obra, por lo cual es más caro y termina llegando al mercado a un precio superior. En un mundo donde la aplicación de químicos tiene descuentos impositivos es increíble que la producción de manera orgánica biológica y no agresiva con el planeta, el medio ambiente y las personas no esté en cierto modo subvencionada o incentivada económicamente por los gobiernos. Esos mismos gobiernos que en los organismos internacionales se rasgan las vestiduras y proponen objetivos imposibles de alcanzar decenas de años para adelante.
El razonamiento es muy básico y claro:
El día que un producto convencional con químicos aplicados sea igual de costoso que un producto natural que no utiliza ningún tipo de veneno para ser producido, es impensable que haya una persona que elija consumir uno de los primeros.
Me causa gracia que un refresco traiga un sello que dice exceso de azúcares, pero una manzana que viene tratada con glifosato no trae un sello que diga «exceso de venenos».
Algo que considero muy relevante, es de el punto de vista de la generación de trabajo, del fomento del trabajo digno y por ejemplo la permanencia en el ámbito rural de los jóvenes, de la educación en el respeto de los demás a través de la biodiversidad y de la tierra, son los apoyos, o mejor dicho la falta de ellos. Es indudable que debería haber mayor cantidad de programas de apoyo a la Agroecología, independientemente del sector político que gobierne. Hay pocos.
Asociado a esto, entiendo que los fanatismos no son productivos… es más: son contraproducentes y quizás ese sea uno de los motivos que hace que no se pueda avanzar en estas cosas que son tan obvias.
De ahí que entiendo que otro de los objetivos debe ser justamente desfanatizar la Agroecología.
Oportunidades? La principal oportunidad y en la que deseo enfocarme es la de poder educar a los niños, en un momento en el cual las escuelas y sobre todo los programas a nivel mundial están abiertos a la educación en huerta, producción de alimentos y afines.
Entiendo que es tarea de todos los que tenemos interés en fomentar la Agroecología trabajar incansablemente para que los niños sean educados en ella.
A los niños cuando se les muestran los distintos tipos de producción, entienden perfectamente los pro y contras de la producción orgánica y de la producción convencional. La manera de ganar esta tremenda batalla, de manera silenciosa y sin dar lugar a que nos combatan es a través de la educación: enseñando a los niños, que en su inocencia no tienen la capacidad de medir en réditos económicos lo que es está bien o mal.
Lo bueno es bueno, lo malo es malo. Ensuciarse las manos, tocar las plantas, conocer los procesos y la función de los bichitos que sin piedad se matan para generar una producción más fácil y cosas por el estilo.
Por eso generamos un modelo replicable como El Mecenas, que con muy poca inversión y muchas ganas puede llegar a ser un pilar para alcanzar los objetivos de la agroecología a todo nivel.
Me causa gracia que un refresco traiga un sello que dice exceso de azúcares, pero una manzana que viene tratada con glifosato no trae un sello que diga «exceso de venenos»
¿Cómo imaginas la realidad de la Agroecología en unos 10 a 20 años?
Un periodo de tiempo de 10 a 20 años, si bien en la evolución del planeta y demás parecen ser algo muy corto, pueden ser determinantes para el futuro de la alimentación mundial.
Hemos visto el retroceso que ha habido a nivel orgánico, fruto del «avance necesario» que entendió la industria en menos de 70 años. Creo que si se sigue permitiendo que estos «avances» entre comillas se sigan no sólo generando sino perpetuando, puede llegar a suceder que terminemos comiendo pastillas como los perros y los gatos.
En ese sentido, en 10 años veo unos 50 establecimientos similares a El Mecenas en distintos puntos del mundo, cada uno con la impronta de su director, enseñando y enfocado hacia lo que debe ser la producción alimenticia responsable.
En 20 años, siguiendo una proyección matemática, veo miles de estos centros generando no solo trabajo genuino en zonas rurales, sino también una alimentación libre de químicos y veneno.
¿Qué consideras que sea indispensable para avanzar y alcanzar esos tremendos objetivos?
Entiendo que actualmente la Agroecología, así como otras iniciativas, ciencias, usos y demás que van «en contra» del sistema establecido, carecen de estudios serios que avalen sus resultados o de la difusión de los mismos cuando los hay.
Falta un Portal serio que llegue a todos lados y transmita noticias verificables, que incluya artículos escritos por personas reales, de una y otra orientación política pero que a fin de cuentas tienen el mismo enfoque acerca de la Agroecología y de su fundamental importancia.
Estudios serios, comparación de legislaciones, denuncia sobre ataques a empresas y emprendimientos que pretenden cambiar la realidad hacia algo más favorable, promoción de emprendimientos agroecológicos, difusión de fondos, proyectos y programas de apoyo.
Un lugar donde se pueda expresar lo que se siente y encontrar las respuestas que buscan quienes están convencidos de que la Agroecología es fundamental para el futuro de todos.
Hoy tomamos esa posta e iniciamos este portal con esas ambiciones gigantescas, confiados de estar en el camino correcto. Invitamos a todos a que nos acompañen y contribuyan desde el lugar en que los encuentre y de la manera que entiendan correcta.
Por un mundo más sano para nuestros hijos, nuestros nietos y todas las personas que nos importan.
Falta un Portal serio que llegue a todos lados y transmita noticias verificables
Así de esta manera, muy a su estilo, termina la entrevista con este personaje sanducero que todavía tiene esa idea loca de que se puede cambiar el mundo. Carpincho de la Huerta se siente feliz, ya que con esta entrevista cierra el primer ciclo.
Por el camino ha venido escuchando a personas que saben mucho de Agroecología y también a este último entrevistado, que confiesa no saber tanto, pero le pone ganas y contagia.
Blasina, Gracián, Ferrier, Vizcay como referentes internacionales de la Agroecología, Alejandro y Alfredo como dos convencidos que a través de este portal buscan difundir y sacudir las modorras han sido los primeros que Carpincho tuvo en suerte entrevistar.
Ya veremos cómo sigue. Ha empezado muy bien y con muchos temas para empezar a hablar en serio sobre la Agroecología.
Se vienen entrevistas super interesantes y llenas de sorpresas, por ejemplo al motor de ideas Paul Bennet quien seguramente nos comparta alguna locura y nos deje mucho para pensar y hacer.
Queda inaugurado el Portal entonces, con la esperanza de que les haya gustado y lo compartan para llegar a mucho más que los 10 países del inicio.
Seguimos.
Escuchá y mirá: voces, prácticas y saberes agroecológicos
Audio
Este audio corresponde a la difusión radial de la Quinta Cata Nacional del Tomate, uno de los eventos impulsados por El Mecenas. En él se escucha la invitación a participar de esta fiesta agroecológica y comunitaria que Alfredo ayudó a idear y hacer crecer, junto a productores, vecinos y amigos del tomate antiguo.
Video
En este fragmento del noticiero de Canal 10, se muestra el remate del primer tomate de la temporada 2024-2025 en El Mecenas, un evento simbólico y festivo que reunió a cientos de personas. La subasta, conducida por Ignacio Ruiz Díaz, incluyó productos agroecológicos y artesanales, y culminó con la venta del tomate a $10.000, adquirida por la empresa Multicar como gesto de apoyo a la agroecología y a Paysandú como tierra de tomates antiguos
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