
Bravío: del fuego urbano al corazón verde de Paysandú
David y Sathya llegaron a El Mecenas para transformar semillas en sabores. Hoy cultivan sus propios ajíes y pimientos con manejo orgánico, dando vida al proyecto Bravío, donde tierra y fuego se encuentran.
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Un camino que se une en El Mecenas
En El Mecenas siempre decimos que la tierra une caminos, y así fue como llegaron David y Sathya: dos emprendedores que traen consigo picor, sabor y un amor genuino por hacer las cosas bien.
Desde este año son parte activa de nuestra comunidad, cuidando la parcela donde crecen los ajíes y pimientos que darán vida a sus salsas picantes artesanales: Bravío.
David ya es uno más del equipo. Siempre aparece con una mano tendida, una energía imparable y esas ganas sinceras de que este proyecto crezca entre todos.
Junto a Sathya, llevan más de cinco años construyendo un emprendimiento que respira agroecología, respeto por la tierra y pasión por transformar semillas en sabores que cuentan historias.
Aquí les dejamos su historia, contada en sus propias palabras.
El verdadero sabor empieza en la tierra
Los inicios: fuego urbano y sabor real
Todo empezó en 2020, en Montevideo, con una idea simple: hacer salsas picantes con identidad uruguaya.
Queríamos algo que tuviera sabor real, que no fuera industrial, y que contara una historia detrás de cada frasco.
Somos Sathya y David —ella, chef profesional, enamorada de la cocina y los sabores del mundo; yo, más del lado curioso de la química, metido en los procesos industriales de las fermentaciones y las bebidas.
Entre los dos empezamos a probar, a cocinar y a crear recetas desde casa, sin imaginar que unos años después íbamos a estar haciendo un modo de vida.
La primera huerta: un laboratorio verde
Así nació Bravío, una marca que mezcla gastronomía, fuego y experimentación.
Durante los primeros años, trabajamos en Montevideo, donde armamos una pequeña huerta urbana.
Era chiquita, pero fue nuestro primer laboratorio verde: ahí cultivamos jalapeños y habaneros, aprendimos sobre el tiempo de las plantas, los cuidados, y sobre todo entendimos que el verdadero sabor empieza en la tierra.
Con el tiempo, esa huerta se nos quedó chica. Queríamos crecer, pero también hacerlo de una forma más natural y más conectada con el entorno.
Ahí empezó a tomar forma la idea de mudarnos.
Cada planta tiene su ritmo, y respetarlo se nota en el sabor
El salto al norte: Paysandú nos recibió
En 2025 nos vinimos a Paysandú, buscando aire, tierra fértil y una manera distinta de producir.
Acá encontramos a El Mecenas, un espacio donde distintos proyectos trabajan con un enfoque orgánico, compartiendo saberes y recursos.
Nos pareció el lugar ideal para seguir creciendo y seguir aprendiendo.
Así nació nuestra huerta en Paysandú, con más de 300 plantas de chiles y hortalizas, todas cultivadas con métodos orgánicos, sin agrotóxicos, respetando el entorno.
No hay nada automatizado: sembramos, regamos y cosechamos a mano, observando los ciclos, el clima y el suelo.
Cada planta tiene su ritmo, y valorarlo se nota en el sabor.
Variedades que definen el carácter Bravío
Entre los surcos verdes crecen algunas de las variedades clásicas que nos marcaron y que se han vuelto esenciales para nuestros productos:
- Jalapeños, de picor medio y sabor fresco, ideales para salsas equilibradas.
- Habaneros naranjas y amarillos, frutales, vibrantes y con un toque cítrico.
- Texas Reaper y 7 Pot, de los más picantes, potentes y con carácter.
- Bahamian Beast y ghost pepper, exóticos, con notas dulces y tropicales, pero muy intensos.
Pero este año queremos ir un poco más allá.
Nos propusimos probar nuevas variedades de pimientos, que nos van a traer nuevos desafíos y también muchas ganas de experimentar y desarrollar productos distintos.
Conseguimos siete variedades nuevas, entre ellas algunos clásicos del mundo picante como los Peter Pepper, los curiosos UFO (Ovni), los intensos Naga Jolokia Yellow y los temibles Trinidad Moruga Scorpion.
Cada una con su personalidad y su fuego propio, listas para escribir el próximo capítulo de nuestras salsas.
Un proyecto con raíces y propósito
Mudarnos al norte fue una decisión grande, pero natural.
Queríamos trabajar cerca de la tierra, entender los ritmos del campo y seguir creciendo con propósito.
Paysandú nos recibió con los brazos abiertos, con una comunidad que valora lo local y que nos inspira todos los días.
Hoy, entre el fuego y la tierra, seguimos encendiendo sabores, ideas y caminos.
Lo que antes era un sueño urbano, hoy florece en el campo sanducero, con raíces profundas y frutos que cuentan nuestra historia.
Porque Bravío no es solo una marca de salsas, es nuestra forma de vivir y de crear:
con pasión, con respeto y con la certeza de que cuando el sabor nace de la tierra, todo tiene más sentido.
Bravío no es solo una marca: es una forma de vivir y de crear
Escuchá y mirá: voces, prácticas y saberes agroecológicos
Foto

Línea de salsas picantes Bravío, elaboradas con distintas variedades de ajíes cultivados con manejo orgánico.
Video
Video de presentación de Bravío, nuevo integrante de la familia El Mecenas, un proyecto que une cultivo orgánico, elaboración artesanal y sabor con identidad.
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